FHOS PROCYON

FHOS PROCYON®

¿Qué es y para que sirve?

FHOS Bioluminescent es un tratamiento estético facial y corporal que combina una línea de cosmética bioluminiscente de última generación con la Plataforma Lumínica FHOS PROCYON. El procedimiento está diseñado para combatir la flacidez de rostro, cuello y resto del cuerpo, además de mejorar la calidad, la luminosidad y la textura de la piel en sesiones breves, sin agujas, sin necesidad de baja social y con una recuperación inmediata.

  • Está basado en la sinergia entre cosméticos activos específicamente formulados y la energía lumínica emitida por la plataforma FHOS PROCYON, un equipo de fotobioestimulación que emite luz pulsada de amplio espectro (aproximadamente 420–1200 nm), que se aplica sobre la piel para potenciar la penetración y la acción de los activos cosméticos.
  • A diferencia de los procedimientos ablativos, FHOS no vaporiza ni daña la epidermis: se trata de una tecnología de acción esencialmente atérmica, por lo que la recuperación es rápida y los efectos adversos descritos son mínimos. Es un tratamiento de carácter estético, indicado para personas sanas y con piel sana.
  • El elemento diferencial de FHOS es la incorporación de un cromóforo bioluminiscente propio. El cromóforo es la molécula capaz de captar la energía lumínica; en FHOS actúa como receptor específico de la luz emitida por PROCYON, transformando ese estímulo en la activación controlada de los cosméticos sobre la piel. Es la clave que permite la sinergia entre la cosmética bioluminiscente y la plataforma lumínica.

¿Cómo se aplica?

La duración de cada sesión es breve, de 15 a 30 minutos en función de las áreas a tratar. Tras una limpieza higienizante de la piel a tratar, se aplican con un pincel los cosméticos bioluminiscentes seleccionados según el diagnóstico, y a continuación se aplica sobre los mismos el dispositivo lumínico  PROCYON que los activa empleando el filtro y el protocolo adecuados. A partir de ese momento se activa el mecanismo de acción:

  • Captación de la luz por el cromóforo: el cromóforo bioluminiscente de FHOS absorbe la energía lumínica de PROCYON y la transforma en el desencadenante de la fotoactivación.
  • Vectorización de activos: la luz favorece la penetración y la distribución homogénea de los principios activos en las capas de la piel.
  • Estímulo de la calidad cutánea: la luz contribuye a mejorar la textura y la apariencia de la piel y a favorecer el remodelado del colágeno, para una piel más regular, luminosa y suave.
  • Aporte energético celular: al entregar energía lumínica con un calentamiento mínimo del tejido, se favorece la actividad metabólica de la célula (síntesis de moléculas de ATP, la unidad energética de la célula), lo que apoya los procesos naturales de renovación cutánea.

PROCYON dispone de distintos filtros lumínicos (de 430 a 690 nm, además de filtros específicos) que permiten adaptar la profundidad de trabajo y el objetivo del tratamiento al fototipo y a las necesidades de cada piel.La sesión finaliza con una crema reparadora y protección solar. El tratamiento es indoloro, no requiere agujas y no precisa periodo de recuperación. Durante la aplicación es imprescindible el uso de gafas de protección ocular específicas. Aunque el procedimiento no busca producir termólisis, puede percibirse un ligero aumento de la temperatura de la piel en la zona tratada.Las recomendaciones tras el tratamiento consisten en:

  1. No exponerse al sol ni a rayos UVA en las 48 horas posteriores al tratamiento.
  2. Incorporar protección solar SPF 50 a la rutina diaria.
  3. Evitar saunas, piscinas, gimnasios y actividad física intensa durante las 24 horas siguientes.

Respecto al protocolo recomendado: El número de sesiones se establece de forma individualizada según la necesidad de cada piel; de manera orientativa, suelen plantearse ciclos de entre 4 y 10 sesiones, a razón de 1 por semana las primeras 4-6 semanas, y luego se pueden ir espaciando en función de cada caso. 

¿Qué resultados voy a obtener?

Los resultados aportan una puesta a punto personalizada de la piel, ya que se puede adaptar para incidir en las prioridades dérmicas de cada una. Dichos resultados pueden variar en función de factores individuales (genéticos, hormonales, edad, hábitos y estado de la piel).

MANTENER LOS RESULTADOS: EL FITNESS DE LA PIEL

Una forma sencilla de entender cómo mantener los resultados es entender lo que esta tecnología permite si se compara con el ejercicio físico: la piel también puede entrenarse.

Igual que alguien puede ponerse en forma con la ayuda de un/a entrenador/a personal en el gimnasio al inicio, y posteriormente entrenando en casa, o combinando ambos, la piel se estimula de entrada con el tratamiento profesional y a continuación con la cosmética de uso diario más una versión domiciliaria del dispositivo de luz FHOS o, idealmente, con la suma de los dos.

En esa analogía, FHOS PROCYON es el entrenador personal de la piel. Al aportar una cantidad de fotones de luz mucho mayor que la cosmética por sí sola, intensifica y dirige el estímulo, de modo que los resultados llegan de forma más rápida y eficaz. La rutina cosmética en casa mantiene la forma conseguida; las sesiones con PROCYON marcan el progreso.

Posibles efectos adversos

En la mayoría de los casos no se observan efectos secundarios indeseables. De forma ocasional y generalmente transitoria pueden aparecer:

  • Sensación de ligero calor, escozor o picor durante o tras la sesión.
  • Eritema (enrojecimiento) leve y transitorio.
  • Ligera irritación, sequedad o descamación de la piel.
  • De forma menos frecuente: hipo o hiperpigmentación transitoria, especialmente si no se respetan las indicaciones sobre exposición solar y rayos UVA.

Excepcionalmente puede producirse una lesión superficial (grado I), similar a una pequeña reacción solar, que tratada de forma adecuada y bajo supervisión remite sin secuelas. El cumplimiento de las pautas previas y posteriores reduce notablemente la probabilidad de estos efectos.

¿Para quién está indicado?

FHOS está orientado al cuidado estético de personas sanas que desean combatir la flacidez y mejorar el aspecto de su piel. Entre sus aplicaciones más habituales se encuentran:

  • Reafirmación, mejora del aspecto de la piel de zonas con flacidez, tanto en rostro como cuello y resto del cuerpo, especialmente en pieles demasiado finas.
  • Falta de luminosidad y piel apagada.
  • Pieles secas, deshidratadas o con exceso de secreción sebácea.
  • Cuidado preventivo y antiedad: líneas de expresión, pérdida de firmeza y de tono.
  • Mejora de la textura y de pequeñas imperfecciones cutáneas.
  • Preparación y optimización de la piel antes o después de procedimientos médico-estéticos, como complemento.

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