ozonoterapia

La Ozonoterapia, un tratamiento con un sinfín de aplicaciones

La Ozonoterapia es un tratamiento médico que consiste en la introducción o insuflación al organismo de una mezcla de ozono con oxígeno medicinal.

La forma de administrarse puede variar según la patología a tratar; directamente en sangre, dentro o alrededor de las articulaciones, por vía intramuscular, e incluso se insufla directamente en el recto o en la vagina a través de una fina microcánula para tratar problemas como la candidiasis vaginal.

Pero, ¿qué es el ozono?

El ozono (O3) consiste en oxígeno formado por tres átomos unidos entre sí en lugar de los dos átomos del oxígeno (O2), y se genera de forma natural en las capas más altas de la atmósfera así como durante las tormentas eléctricas, proporcionándonos la materia prima para tratar una amplísima variedad de patologías.

Sin embargo, en los tratamientos médicos no se utiliza ozono puro, sino que se crea una mezcla de ozono con oxígeno medicinal cuyas proporciones cambian en función del paciente y la patología a tratar.

¿Qué efectos positivos puede tener sobre nuestro organismo?

Como decimos, la Ozonoterapia tiene importantes propiedades terapéuticas y aplicaciones médicas, y por tanto sus efectos positivos son muy variados:

  • Activa la circulación: Aumenta la capacidad oxigenante de la sangre provocando una mejoría en la circulación.
    Revitaliza: Estimula la “glicolisis” o aprovechamiento de los azúcares, que es la fuente fundamental de energía para todas las células.
  • Regenera los tejidos: Lo que lo convierte en un tratamiento muy útil para la cicatrización de úlceras, lesiones, así como en el terreno de la medicina estética (celulitis, eczemas, quemaduras, dermatitis atópicas, etc…).
  • Analgésico y antiinflamatorio: Reduce la inflamación y neutraliza la liberación de las sustancias que provocan dolor.
  • Germicida: Inactiva o elimina gérmenes o microorganismos patógenos como las bacterias,  los hongos y los virus.
  • Antioxidante: Estimula los sistemas antioxidantes protectores contra la acción de los radicales libres. De esta manera, logra neutralizar la acción nociva del estrés oxidativo.
    Inmunomodulador: El ozono modula la actividad autoinmune para mantener el sistema inmune (de defensa) en estado activo.

¿Cuál es el proceso?

Antes de comenzar a administrar el tratamiento, es necesaria una visita previa en la que se hace un estudio exhaustivo para valorar tanto si el caso como si el estado de salud previo del paciente son idóneos para el mismo.

Una vez se determina que la situación es la adecuada, pueden llevarse a cabo una o más técnicas de aplicación en el mismo paciente, siendo el número y frecuencia de sesiones variable en función del problema a tratar: Entre 4 y 10 sesiones espaciadas por varios días.

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